Super Yates

2017

Super yates 2017

En 2017  comenzó nuestro primer trabajo como tripulantes en super yates (Sunseeker Predator82 y Sunseeker 90) en una empresa de chárter de lujo de Ibiza y Formentera (España). Estábamos en la misma empresa pero en distintos barcos aunque algún día tuvimos la suerte de trabajar juntos.

super yate entrando a puerto

Nuestra labor consistía en tener el barco preparado para los clientes y hacer que su tiempo a bordo fuera una experiencia inolvidable.

Nuestro trabajo en Super Yates

Un día normal de chárter, comenzaba preparando toallas, reponiendo comida y bebidas, secando la cubierta. Luego nos asegurábamos de que los tanques de combustible del barco, el dinghy y la moto de agua estaban llenos y las baterías de los Seabobs completamente cargadas. Después preparábamos algo de fruta fresca y algún coctail de bienvenida. También hacíamos un repaso rápido comprobando que todo estuviera listo y limpio. Ajustábamos los últimos detalles y nos vestíamos con los uniformes para esperar la llegada del broker y los clientes

super yate navegando

Una vez todos a bordo y tras dar unas indicaciones sobre seguridad a bordo, se encendían motores, se soltaban amarras y se ponía rumbo a la bahía o cala de Ibiza o Formentera que los clientes elegían, siempre teniendo en cuenta las recomendaciones del capitán en función de las condiciones climáticas.

super yates estela

La experiencia

Tras llegar al punto deseado se echaba el ancla y era la hora de disfrutar para los clientes. Tanto un agua cristalina como las áreas de ocio hacían del ambiente un lugar de lujo. Se les preparaba y servia aperitivos gourmet para que se sintieran aun mas a gusto. Normalmente tenían reserva en un restaurante para comer, así que cuando el servicio del tender del restaurante los recogía a la hora de la comida. Después de ordenar todo empezaban nuestras horas de descanso. Éstas las aprovechábamos para bañarnos comer y relajarnos.

Reflejo super yate

Después de comer

La experiencia no acababa ahí. Una vez los clientes volvían a bordo, los llevábamos a conocer otra cala o rincón donde pudieran disfrutar de las aguas cristalinas. Ahí podían seguir disfrutando realizando diversas actividades que se pueden hacer en una isla paradisíaca. Podían disfrutar de una moto de agua, esquí acuático, snorkel, waveboard, seabob, paddle surf y muchas mas.

Así concluía un día de trabajo.  Después de que los clientes disfrutaran de una experiencia de lujo en el super yate. Al llegar a puerto había que limpiar el barco, repostar y dejar todo listo para el día siguiente.

Sigue nuestra historia, te contamos nuestras vivencias con un poco mas de experiencia en los super yates durante el año 2018